Saturday, February 17, 2007

Trasnoche Satelital


Son casi las 5 de la mañana, el taxi recorre el Río en dirección a Washington Bridge. El skyline iluminado de NY se aparece de repente. Como un recordatorio de dónde estábamos. Tantos días y noches de trenes y subtes que llegué a olvidar que estaba en New York. La ciudad es una bella mujer olvidada que amanece, mientras nosotros nos vamos a dormir sabiendo que mañana será otra larga jornada. Como la película del día de la marmota (“Groundhog Day”), cada mañana me levanto y parece que todo se repite, que nada hubiera avanzado.
Hace varios días que no dormimos más de 4 horas. Estamos en medio de un pitch muy importante, no sólo por lo grande e interesante. Sino por lo oportuno -recién empezando- puede acelerar las cosas inesperadamente.
El mundo parece que se acaba, todos los que tenían que dar respuesta, están ausentes: faltan pocos días y no tenemos campaña. Nada como una caminata por el frío del SOHO, comer una rica pizza tratando de detener el reloj asesino, mientras por la ventana la gente pasa a otro ritmo. Detener un segundo todo, olvidarse de todo, charlando bajito como si todo fuera a fade-out.
Ya es de noche ese viernes. Los españoles nos deslumbran, sacan conejos de la galera y la campaña está viva nuevamente.
El fin de semana es un más de lo mismo. Más noches que no terminan y la risa es el único aliado cuando querés matarte por estar laburando todos los días a cualquier hora. Y te reís porque estás disfrutando, el momento, el desafío, la adrenalina. Y sentís que vale la pena.
El domingo termino en el aeropuerto, un quilombo en Puerto Rico me obliga a viajar (no podría haber peor momento). Son las tres de la mañana y en el cuarto del hotel email va y email viene: la presentación empieza a tomar forma. Ya era hora...
Al día siguiente, los problemas se resuelven rápido, todo a velocidad acelerada, logro adelantar el vuelo. Son las 7 de la tarde y el taxi amarillo, ya va camino a la oficina. El equipo espera, me fui por unas horas y sentí que hubiera desaparecido por días. Silvina me clava esa su mirada como queriendo clavarme la bombilla del mate en la espalda; Jorge se pelea con un japonés que lo empuja adentro del ascensor mientras nos entrega una orden de sushi para 6 que parece para 20 personas; una gorda americana mira la yerba con cara sospechosa -"It´s legal"- dice María- ante la suspicacia de la mujer .Todo es surrealista.

Estas presentaciones generan un grado de intimidad como una comunión imposible de explicar para quien no ha pasado por esto varias veces. Nosotros, los extraños, nos entendemos con la mirada. Nadie quiere decir una palabra de más, el horno no está para bollos.

Llega el preciado momento y todo fluye. Cuando las luces se prenden, el show comienza. Se escucha “Desire” (U2) y todo toma velocidad y ritmo. Nuestro deseo común, el esfuerzo compartido, superar los 500 obstáculos y estar ahí. Preocupado porque todo cerrara, no había tenido tiempo ni de pensar qué diría. Sin embargo, las palabras no me traicionan, salen desde adentro y empiezo a tomar temperatura. Al final de todo, tanta energía tanta pasión puesta en estos días, no podían hacer menos por nosotros. Ya no pensás que llevás dos semanas sin dormir o que sacrificaste todo por estar ahí, en ese momento en ese lugar preciso, en esos zapatos que aún tienen nieve. En el momento cumbre, los creativos hacen de las suyas: uno contra la pared personificando a una mujer, el otro a un policía que en vez de arrestarla, la besa apasionadamente. En medio de esta escena salida de “La jaula de las locas” pienso que todo se va a ir al demonio, pero estamos tan jugados que –hasta el cliente- se ríe y todo sigue adelante. Aplausos, éxitos, felicitaciones y lo demás.
Salimos de la presentación. Caminamos por la nieve de New York, como pisando huevos. Pero la felicidad y la emoción están en las caras. Como si hubiéramos ganado un campeonato, los abrazos y las felicitaciones vuelan. Nadie pensó que fuera a salir tan bien. Hacía tiempo que no sentía esa sensación de química y contundencia. Tan pocos, pero hicimos tanto. La felicidad de volver a trabajar con gente extremadamente talentosa, el sueño del dream-team se hace realidad.
Será un gesto del destino, una nueva oportunidad o una sensación de despertar y listo. Un ultimo abrazo marca el adiós, el avión va a salir y todos para el aeropuerto. Nos quedan las ganas de celebrar, de tomarnos un par de vinitos que todos teníamos merecido. Me pierdo por Ave. of Americas, la nieve es una nueva compañera y el único festejo es un taco mexicano en el tren, mientras el teléfono no para de sonar. De varios lados del mundo, todos quieren saber cómo nos ha ido. Contarles es como romper la complicidad, nadie entendería lo que no ha vivido en carne propia.
Es la tarde del viernes. El clima pronostica fin de semana largo. Camino solo por la calles del SoHo. Veo la nieve acumulada a los lados de la calle. Son como insólitas rocas blancas salidas de las entrañas. Imagino que alguien limpió mis neuronas y que esas blancas montañas son los restos que tapaban mi pensamiento. Me siento despierto, con toda la energía libre: con ganas de más. Liberados -otra vez- mi instinto y mi imaginación.
El cansancio se vuelve persona, y yo el actor que mejor lo personifica. Pasaron varios días de esta locura y parecen horas. Mi cabeza va y viene tratando de recordar y disfrutar todo a la vez. Con esa misma velocidad, el tren desde donde escribo, cambia de vía y -en un segundo- todo se desvanece en el infinito...

Sunday, February 04, 2007

Que te putee Dios!!


Cambiarse de país es como una mudanza más.

Sólo que hay que multiplicarla por vuelos en avión que se retrasan, cargar mil valijas, los chicos que explotan de nervios, los horarios que son distintos, salir de un lugar tropical a otro donde amenaza con nevar pronto. Y listo, es casi igual.

Uno despega hablando un español que no es y aterriza hablando en inglés en medio de nerviosismos. La mucama que no sabe si se va o se queda, amenazando en un momento inoportuno cuando ya las valijas estaban armadas esperando en la puerta para partir. Los chicos no saben si nos vamos otra vez de vacaciones, si nos mudamos pero al mismo país o qué. Preguntan por sus amigos. "Nos van a venir a visitar?", ¨Cuándo volvemos a nuestra casa?". Tristán está preocupado porque no quiere que vendamos la casa de Puerto Rico. “Sino dónde me voy a quedar cuando vaya a visitar a sus amigos ?” fantasea.
El aeropuerto –para variar- es una carrera estúpida. Llegamos con tiempo, sólo para enterarnos que el avión no saldrá. Imaginen la situación. Muchas valijas, ropas de abrigo, caras de sólo 4 horas de sueño preparados para el momento culminante. La empleada con cara de amable, sugiere tomar un vuelo alternativo: salir 1 hora más tarde de lo planeado, hacer escala por dos horas en Saint Thomas y llegar luego a New York tipo 8 de la noche. Fantástico. En vez de llegar con un vuelo directo a las 11, nos ofrecen un tour guiado.

Obvio que no aceptamos y luego de meter presión nos ofrecen volar por Delta Airlines que saldrá una hora más tarde, pero directo. Parece simple y aceptamos. Sólo que la burocrática actitud de las dos empleadas de sendas aerolíneas no encuentra un papel o método de reconocimiento de pasajes. Como un ping-pong humano voy de mostrador en mostrador (que justamente los de estas aerolíneas están uno en cada extremo del aeropuerto...) tratando de buscar un acuerdo. Finalmente hago que una de ellas se levante de su cómoda posición y me acompañe. Tras poco sutil intercambio de palabras y puntos de vista, logramos finalmente los tickets.
El avión llega, las valijas tardan en aparecer, los chicos ansiosos, la mucama que está paralizada por el cambio (ayuda menos que un carrito de valijas).
Llegar a buscar el auto a AVIS: no hay una camioneta como la gente, nos ofrecen una chiquita y que llevemos todas las valijas encima del techo como gitanos. Negociación, recorrer el estacionamiento, convencer que nos den una que acaba de llegar aunque no está chequeada y limpia.

Finalmente, salimos hacia Connecticut, llenos de cosas y el hambre que crece como la impaciencia de niños.
Llegamos, el técnico de cable nos espera. Con cara de pocos amigos (estuvo esperando más de media hora). Finalmente con la magia de la tecnología en menos de una hora los chicos están mirando tele, yo bajando emails y Moi en el teléfono. El famoso 3 en 1 ya está en funcionamiento.
Luego salir en pequeña recorrida, prender un fuego como ritual que te permite traspasar mágicamente en un día del país del eterno verano a un invierno aún amable, no tan fuerte pero necesario.
Al final del día, luego de comer, luego de sentarnos por primera vez a respirar. Los chicos están sacados, faltos de sueño, no saben qué hacen en una casa distinta, no saben qué hacer con el frío. Tristán, está preocupado porque su abuelo viene a visitarnos en un par de días. “No se da cuenta que estamos recién mudados, que es un momento de muchos nervios y todavía no nos hemos adaptado?” dice reflexiva e ingenuamente.
Trato de dar una respuesta, que no sólo no lo calma sino que lo hace explotar –frustrado ante mi razonamiento- mientras sale para su cuarto.
“Que te putee Dios” me dice como queriendo decir algo muy fuerte. Quién más que el Ser Supremo puede mandarte a la mierda más que nadie...

Ante la contundencia y creatividad de sus palabras -con las que no puedo competir- apreto Enter y me despido.

Amanece en el teléfono

Sonó el teléfono una vez más. Era madrugada. Y esas llamadas nunca son de casualidad, nunca de buenas noticias. Moi, siempre más rápida, atendió. Mi abuela había muerto. Una especie de déjà vous cuando hace muchos años, igual sonido, igual momento en la madrugada, el teléfono sonó. Esa vez atendí yo, esa vez era mi abuelo.
Entre dormido y confundido hablo con mamá por el teléfono, esa mezcla de tristeza y desconcierto se deja oír. Este día, el día del llamado de madrugada, mis abuelos habrían cumplido 58 años de casados. Mi abuela tenía ese sentido particular del humor, que hasta creo que eligió a propósito ese día para partir.
No soy creyente. Pero hoy me inclino a creer que ellos dos -allá arriba- disfrutando de esa picardía, celebran mirándonos desde el cielo.

Monday, December 04, 2006

7 minutos de gloria


Le adjudican a Andy Warhol la frase de que todos tendremos nuestros 15 minutos de fama, refiriéndose a la proliferación de los medios de comunicación. Y las infinitas oportunidades que presentan para que hasta el más insignificante de los no importantes, tenga sus “quince minutos de gloria”.
Y eso que nadie aún soñaba con youtube.com
En mi caso, el tiempo fue más corto, pero no por eso menos efectivo.
Imagínense haber trabajado varias semanas o meses en un proyecto. La presentación lista y ajustada al más mínimo detalle. El lugar: París, la Ciudad Luz.
Yo llegué esa madrugada, casi sin dormir. El sueño es una fantasía que aún no he logrado conciliar.
En la sala, las grandes estrellas de la empresa a nivel mundial. Al entrar me dicen que la presentación que iba a llevar media hora, debe hacerse en 7 minutos porque el jefe de todos los jefes tiene que irse a otra reunión.
Como si estuviera ensayado, todo fluye, sale bien. No hay tensión, como si uno estuviera nadando en el mar de siempre.
Los siete minutos se hacen diez sin llegar a los 15, pero igual parecen de gloria.
Luego la tarde nos encuentra celebrando en la gran avenida de Paris (Champs Elysees, cuál otra…) dry Martini en mano.
A través del frío que empaña el cristal de la copa apenas se dibuja la silueta del Arc de Triomphe.
Quién hubiera dicho que estando en Paris, New York parecería tan cerca…

Tuesday, November 14, 2006

Corre dijo la tortuga




La magia es aquella expresión de la realidad que nos sorprende dejándonos con la boca abierta.
Imagínense una isla pequeña. El mar es turquesa o azul o celeste profundo, pero siempre transparente. La arena fina, tanto que el pie no la nota. Los peces millones en sus miles de colores diferentes, entremezclados con el coral.
Es mediodía y la sombra de un ignoto árbol nos cobija. Comemos quesos y panes ricos, un poco de relax. Súbitamente un espejismo se hace realidad. Y lo que parece una sombra, es una pequeña tortuga que se hace camino al andar. No a unos metros sino casi encima nuestro. Su instinto puede más que su torpeza y entre caída y caída, entre rodada y rodada en las huellas de la arena, su pequeño cuerpo avanza con una meta casi obsesiva: llegar al mar.Y lo logra. A pesar de la excitación de los niños y de los gritos de los padres. Y cuando llega no lo podemos creer, se mueve con gracia majestuosa. Se hunde, sale a flote con su cabeza y respira y cada vez nada más rápido. Tris y Fau no pueden con su gloria. Nosotros, los adultos no podemos aún cerrar la boca ante este espectáculo único, milagroso. Los niños por suerte siguen mirando a la tortuga que se aleja como deseando llegar a la meta.

colaboración de Fede, filmada en Carlos Rosario, Culebra

Tuesday, November 07, 2006

El tiempo es veloz



Culebra es una isla lindísima, playas desiertas (las menos conocidas). Pero querer encontrar un lugar abierto es casi una misión imposible.
La tienda de buceo abría cuando quería y cuando abría no tenía tanques llenos.
Un colmadito (almacén) no nos dejó entrar a pesar de que faltaba más de una hora para cerrar -según el horario de su cartel. Volvimos al día siguiente y cerrado…
Será que si la pesca es buena, o la visibilidad excelente para bucear o el día muy soleado para dormirse en la playa, mejor no abrir…?
Creo que se trata de entender el espíritu local. Por eso esta foto tan gráfica (“Open some days, close others”) que resume la simple paradoja del tiempo en Culebra.
Lamentablemente para nosotros, la encontramos el último día.

Reflexiones de alto vuelo

Apenas una escala, parece mucho pero el avión ya despegó. Este es el vuelo final. En pocas horas, Buenos Aires. Serán mejores que los aires de la última vez?

Me miro en el espejo del baño del avión, una voz nublada, la imagen devuelve el rostro de siempre: el mío pero aunque un poco más viejo. A veces llegué a sentir que el paso del tiempo no pasaba, o que por lo menos no dejaba huella. Hoy veo caminos llenos de señales de tránsito congestionado. Quisiera sentirme más maduro, más tranquilo, con la posibilidad de poder ver las cosas con más paz; que el árbol no me impidiera ver el bosque, ni que el bosque me cegara con sus tantos árboles.

Viajo a Bs As. Por un seminario. Sin embargo, las puertas de las causalidades despiertan más significados.

Nosotros los de antes, ya no somos los mismos.

Mi abuela está mal. La acaban de volver a internar. Se está muriendo o se está despidiendo de a poco. “Me alcanzará el tiempo para decir adiós sin despedida?”- me pregunto.

Mi hermana Pato viajó con sus hijos de Brazil para estar con ella. Pero yo llego y ella ya no está. Jugamos a las escondidas –ambos pensamos- y me pone un comentario en mi blog sobre eso. Ya se dará.

Pienso en mi abuelo cuando murió. Un llamado que fue despertador. Una mañana bien de madrugada y esa noticia que te dice que perdiste un abuelo, pero sentís que perdiste un padre. Qué palabra se usa para quien no ha tenido padre aunque no es huérfano.

Un beso de adiós, en una frente con frialdad de mármol. El primer contacto conciente con la muerte. Una mirada inmóvil, tantas cosas para decir pero si no han sido dichas ya no tienen sentido. Juegos, y esas travesuras que hoy no perdonaría a mis hijos, para ver cómo mi abuelo reaccionaba y ese juego. Su tiempo tranquilo, las caminatas al pueblo para comprar un queso que acompañaba su whisky y nuestras tardes. Pocas palabras, pocas. Pero mucho que se decía.

Mi otro abuelo se fue cuando yo era muy niño. Quizás la edad de Fausto ahora. Sólo tengo el recuerdo de lo que me contaron y lo hice mío. El vivía en Rosario y cuando lo visitábamos, yo dormía en su habitación. Un día llegué, entré en su cuarto. Me imagino mirando su cama tendida, sin su presencia, saliendo –dicen- sin preguntar nada… porque tenía todas las respuestas. Al final, la memoria no es más que la suma de cosas que nunca sabés si pasaron pero que no querés borrar.

También hay una carta que espera ser firmada. Una carta sin palabras emotivas, pero que abre las puertas de las emociones, un cambio más, otra escala.
Siento que mi vida es un gran viaje, que despego y aterrizo simultáneamente.

Miro el espejo, apago la luz y salgo del baño. Pasó un instante. La señal de abrocharse el cinturón ya se ha encendido.

Thursday, September 21, 2006

Post-data



Hablando de intolerancias. Al cierre de este post, el actual conservador y retrogrado Papa católico no tuvo mejor idea que atacar a los musulmanes aludiendo a frases y entredichos de hace muchos muchos siglos atrás. Quien debiera ser ejemplo de tolerancia (o acaso no somos todos iguales ante los ojos de Dios...) despertó una tensión que al mundo no le hacía falta. Todos sus diplomáticos salieron a gestionar las disculpas ("se malinterpretó lo que dijo...), pero el muchacho de la lengua larga… aún no quiso pronunciar la palabra “perdón”… Será la excusa para iniciar una nueva Guerra Santa?

De eso no se habla


Los amigos de la eterna convivencia a fin de preservar la sanidad mental de una reunión social, un asado, etc. recomiendan no hablar de sexo, de política o de religión.
Son temas polémicos, cada uno termina expresando su punto de vista y lo que era una simple charla de café termina en una gran pelea familiar, con heridos, caídos y otros que se baten en retirada.
Conclusión, nadie gana.
Por qué nadie gana? Porque son temas que hablan de ideologías, de opiniones, de puntos de vista y siempre preferimos mantener nuestra posición por encima de todo. Es preferible morir con las botas puestas que reconocer que en el punto de vista del otro puede haber algo de cierto, aunque no me guste admitirlo. Que, en lo que yo creo firmemente y sin cuestionar, pueden aparecer fisuras. Y nadie quiere admitir que su propia estructura puede rajarse.
Eso nos lleva a la posición moral y a la verdad, que son dos hermanas inseparables en estas charlas tan movidas.
Ciertas personas se sienten superiores respaldadas en su ideología (mejor dicho en la ideología que no es de ellos, pero han hecho suya).
Y esto tiene que ver con discurso/ percepción.
Si yo digo soy gracioso, nadie se ríe. Si cuento un chiste bueno, la gente se ríe y piensan "qué gracioso".
Este ejemplo tan simple y trivial lo aplico a la religión, por ejemplo.
Muchas personas por “seguir” una religión determinada, se sienten superiores. Se autoevalúan como buenas personas porque van a misa. Y ponen a los que no, como que están en falta. Como aquellos fanáticos que se la pasan corriendo a las 5 de la mañana y te lo echan en cara, “cómo no corrés 50km todas las madrugadas?”
Porque claro los modelos religiosos basados en la culpa (como católico y el judío), no enseñan a la gente a ser buenas personas y a superarse como tal. Sino que trabajan a través del miedo. “No hagas esto porque sufrirás el castigo divino”.
Pero después aparece la confesión el domingo y las malas acciones se lavan tan pulcramente como en un comercial de polvo limpiador. Todo es blanco más blanco.
El sacerdote –el elegido- se comunica con Dios y nos dice qué hacer (sólo habla con él). Porque todos somos iguales, pero algunos viajan al cielo en Business Class. Como pasó con Moisés que se iluminó y bajó los Mandamientos y todos a obedecer. Cualquier parecido con los gobernantes argentinos es pura casualidad.
Y esta figura experimentada en teoría puede dar consejos a los casados de cómo manejar un matrimonio, o a unos padres de cómo educar los hijos y etc. etc. Porque como dice el dicho "Consejos vendo, pero para mí no tengo".
La religión y la política tienen una gran semejanza: Por ejemplo, nunca cuestionar o dar espacio al pensamiento.
En muchos planos de la vida, nos permitimos aceptar las diferencias. Yo muero por un vino tinto de cuerpo y otro se vuelve loco por una copa de vino blanco frío y suave. Y eso está todo bien, habla de que somos distintos.
Pero cuando llega a la ideología ahí nos agarramos todos a patadas.
Es tomálo o déjalo. Lo aceptás como te lo dan o estás fuera.
Y sino compartís mi ideología política o credo religioso entonces estás afuera, como si habláramos de fanatismos (Beatles vs. Rolling Stones o Boca vs. River).
El fanatismo surge y la mente se vuelve olvido.
Necesitamos incentivar la discusión, compartir las diferencias.
Aunque nos pongamos violentos (porque nos jode que otro nos diga lo que no queremos escuchar), aunque nos pongamos nerviositos. Porque nos damos cuenta que muchas de las cosas en las que creemos son eso: Creencias. Y una creencia puede ser refutada con varios argumentos, fácilmente.
Llegar al fondo, luego de una lucha (verbal o a panazos) es más sano que
seguir encerrados en nuestra visión ombliguística del mundo y mirando con desdén a quien no piensa como uno.
Después de todo si uno quiere divertirse en una reunión, siempre los mejores chistes son sobre religión, sexo o política.
Así que si de eso no se habla, que por lo menos nos genere risa.

Wednesday, August 16, 2006

Examen de conciencia





Pasó lo de Londres. Una cagada porque no podemos vivir pensando que por viajar en avión –sea por placer o trabajo- termines siendo un pobre y boludo inocente que vuela en pedazos.

Una locura quien trama esos atentados por querer pasar un mensaje político.
Igual de locura e irracional como las medidas de seguridad y la reacción oficial. Una vez más en vez de atacar las causas, hacemos ruido para tapar el real problema.

El otro día, la gente tuvo que armar y desarmar sus bolsos. La paranoia era tan grande que no se podía viajar con la laptop, tenías que despacharla o regalarla ya que te imaginás cómo puede terminar una laptop aplastada por valijas, o pasando por las sutiles manos de los changarines que cargan las valijas del avión en las cintas transportadoras y viceversa. Y ni qué hablar si pensabas terminar tu presentación en el avión como muchos hacen. A joderse.
Igual de mal la pasaron los que habían comprado algún vino exclusivo ya que todo líquido era sinónimo de bomba. Eso sí, los empleados que no te dejaban pasarlo por “razones de seguridad” esa noche habrán disfrutado de sus típicas “fish and chips” con un Chateaux Margaux 1984. Mientras se daban una panzada de música internacional con todos los Ipods secuestrados. Claro este pequeño instrumento de la tecnología moderna se transformó de algo inofensivo a detonador de una posible bomba.

Todos subiendo como parias simplemente con una bolsita Ziploc en la mano con un par de pertenencias personales.

De qué libertad habla nuestro amigo Federico. Si cuando vas a hacer el chequeo para ingresar a un avión recibís el mismo trato que un prisionero de un campo de concentración.

Bueno nosotros perdemos pero los que nos manejan por el miedo ganan. Si se incrementa el miedo a la agresión, el congreso vota por más armas, por más sistemas de seguridad, por más invasiones a países “enemigos” (que casualmente tienen varias riquezas naturales color negro que vienen bien como botín de guerra). Así que no todos pierden. Nosotros como ciudadanos qué ganamos, no lo sé. Pero seguro que perdemos muchas cosas. Veamos.

Necesitás más horas antes y después del vuelo por tanto control de seguridad que para volar propiamente dicho. Para qué querés la modernidad sino podés vivir con ella. No podés viajar en avión, no podés escuchar música en tu Ipod en medio de un interminable vuelo. Cómo harán los que terminan sus presentaciones a último momento aprovechando el tiempo muerto del avión. Quién te prohibe la posibilidad de comprar un raro vino en Francia para disfrutarlo en la tranquilidad de tu casa.

Hace unos meses en un entrenamiento de buceo conocí a un personaje muy particular. El muchacho confeso ex agente de la CIA, vivió durante años con una pantalla de periodista cuando en realidad era un agente encubierto de la inteligencia con escalas tan variadas e interesantes como Israel, Irak, Cuba y siguen los nombres. Hablando del tema de las supuestas medidas de seguridad, nos contó que en realidad no sirven para nada. Que es una respuesta más de imagen para que la gente sientan que se está respondiendo. Y la gente es tan tonta que se lo cree. Y la gente es tan tonta que se sigue dejando vejar como animales y que te toquen y que te revisen cosas personales con total impunidad. Te abren tu billetera, te desarman la valija, te revisan tus papeles, mueven tus cosas que nunca vuelven a su estado anterior. Cuanto más visible y ostentoso y molesto el sistema, más seguro parece.

Siguiendo con esa línea de pensamiento se me ocurren algunas sugerencias de próximos análisis/ chequeos a los que podremos ser sometidos:
- Análisis de orina a todos los pasajeros para detectar bombas
- Nos harán tomar diuréticos para que todos eliminen cualquier líquido así minimizamos el riesgo
- Extracción muestras de sangre para evaluar que no haya rastros de explosivo alguno
- Pasar un paño seco por todo el cuerpo para cerciorarse de que no suban con ninguna gota de sudor sospechosa
- Prohibir las despedidas familiares, éstas generan lágrimas… y son líquidas
- Los padres deben colgarse de los jugosos pechos de su mujer para ver demostra que está todo bien. Sin entusiasmarse, tampoco sea que dejen a sus bebes sin nada del vital fluído alimento

Por qué en vez de hacernos tantos análisis a la gente que queremos movernos de un lugar a otro rápido (para eso viajamos en avión) …no se hacen un chequeo los gobernantes. Por qué no preguntan qué genera semejante odio como para que alguien quiera volar un avión lleno de gente.
Señores gobernantes, por qué no se hacen ustedes un examen… un examen de conciencia.

Thursday, July 27, 2006

Riesgo Estadístico



Dicen los matemáticos que el mayor riesgo estadístico es cuando hay un 50% probabilidad de que ocurra algo, ya que existe la misma probabilidad de que ocurra otra cosa totalmente distinta.
Volví de mi corto viaje a Argentina con un sentimiento de frustración. Iba con muchas ganas pero con pocas expectativas abierto a que pasara lo mejor. Pero me volví frustrado quizás por caer en la cuenta de que ya no pertenezco a ningún sitio. Y me siento con un pie en cada lado. Un pie en Argentina y un pie en Puerto Rico. Esperando caer.
Es el tema de la distancia y el exilio.
Hay exilios que son forzados. Por problemas económicos, desamores, frustración o problemas políticos. Como la muy buena película que vi el otro día “The Lost City” (dirigida por Andy García). Muestra la historia de una familia y cómo se ve impactada por la crisis política cubana. Es objetiva en mostrar cómo, tanto el gobierno de Batista como el de Fidel, se pasaron de la raya en excesos. Como unos pelearon en contra de un movimiento para terminar siendo parte de uno igual o peor de cruento y totalitario. Y en esa crisis la familia se divide. Uno termina muerto, otro traiciona a su familia y se termina suicidando. El único que no tomó bandos termina exiliado sin cosas, y sin familia. La película es muy buena por mostrar las dos caras, por ser dramática sin partidismos ni golpes bajos, por mezclar dosis de humor (a cargo de un excelente Bill Murray) para cortar la tensión del drama pero –con ironía- darle una segunda o tercera lectura a lo que está pasando.
El mío fue un exilio elegido. Sin embargo las consecuencias parecen similares.
Hay que rearmar la vida sin los otros, aprender a vivir sin ciertos amigos o familiares o afectos. Y ellos siguen viviendo en dónde los dejaste sin vos. Y volver es como una vuelta atrás en el tiempo, como quien regresa a su casa de infancia y parece encontrarla igual, detenida en un recuerdo simple.
También la distancia te demuestra que la familia no la elegís y que sin la cotidianeidad de las vivencias tontas, la falta de afinidad es más evidente. Donde pasaron meses y pareciera que no hay mucho que decirse y, sin embargo, a la hermana que más aprecio y con la que más afinidad tengo, está lejos en Brazil y no pude verla.
Y vuelvo a la metáfora de tener un pie en cada lado y la espera de caer. Como una moneda que ha sido tirada al aire y espera por un resultado. Los matemáticos dirían que hay 50% de que salga Cara. Y 50% de que salga Ceca.
Pero a veces –rompiendo todo cálculo y probabilidad matemática. La moneda cae parada. Y eso, sorprende a todos -lógicos e ilógicos- por igual.

Thursday, June 29, 2006

Roaming permanente



Empiezo con una reflexión que me hizo una vez Moi sobre el roaming.
El roaming es ese lugar en donde estás, pero no estás en ningún lado.
Porque no importa dónde estés, nunca jugás (ni llamás) de local.
Si tenés que llamar al país de origen de tu celular, llamás larga distancia. Pero si llamás a alguien que está a sólo dos cuadras de donde vos estás ahora -como tu celular no es de ahí- también estás llamando larga distancia.
Porque el roaming es como estar siempre en otro país, de extranjero.
Así me siento yo hoy a sólo días de viajar para Argentina en el clásico viaje anual.
Extranjero en Puerto Rico y turista en Argentina.
Vivo en una casa en Puerto Rico que es mía, donde están mis cosas, que me gusta, pero no es "mi" casa. Mi corazón sigue en esa casa que diseñamos y construímos con Moi juntos, en los árboles que fuimos plantando, las hierbas que perfumaban la cocina, el lugar donde nacieron los chicos.
Una vez más me toca vivir en un hotel en Argentina como si fuera un turista. Visitando amigos y familia, tratando de entrar en conversaciones de cosas que me perdí, tratando de ponerme al día en sólo unos días. Tratando de conectarme, que no te vean como de vista. Corriendo para hacer en unos días con todos, lo que no pude compartir en casi un año de ausencia. Las conversaciones y chistes sobre cosas que pasaron pero "vos no estabas ahí".
Extranjero en el país en que vivo. Turista en el país que me vió nacer y crecer.
Hace ya casi 2 años que no juego de local (ni en Puerto Rico ni en Argentina).
Por eso digo que estoy en roaming permanente.

Monday, June 26, 2006

¿La mano de DIOS… o el toque de los mortales?

Se celebran 20 años de la “mano de dios”, aquel famoso gol de Maradona a los ingleses. Un gol inmortalizado. Porque fue una venganza a una estúpida guerra que perdimos apenas había empezado. Porque la viveza criolla violó una vez más las reglas. Porque los niños aprendieron de sus padres que no importa cómo, lo importante es ganar. Porque nos dio pase libre a pelear un campeonato mundial. Porque el segundo gol, que fue espectacular y superior en técnica y destreza… quedó en segundo lugar.
Fue un momento de exposición mundial para la Argentina. A partir de ese momento estando de viaje la pregunta obligada era “Ah Argentina… Maradona… AH! El gol con la mano a los ingleses…”
Confieso – y no soy un moralista- que cada vez que me preguntaban eso buscaba cambiar de tema. Por la vergüenza, porque creo que no es una imagen de la que debamos jactarnos.
Acá lejos a la distancia viendo el mundial con amigos argentinos -transmitido en inglés y por ESPN, en un país que no sabe de fútbol -las cosas se ven distintas.
Se extraña el ruido en las calles, los relatores llenos de metáforas y circo, la gente comentando en el laburo y en la calle, todo ese descontrol y el apasionamiento.
Me gusta mucho el fútbol del mundial, pero no soy fanático del fútbol dominguero. Soy un argentino más en esto de opinar (que nos creemos DT sólo por haber jugado un picado en alguna quinta, algún domingo).
Pero pienso que el fútbol es una muy buena metáfora de nuestra realidad nacional.
Un país que necesita un padre fuerte que lo saque de la indiferencia: sea San Martín, Perón o Menem.
Un país que necesita de ídolos para sentirse importante: “nadie escribe como Borges” (pero no le daban el premios NOBEL porque decían había una conspiración contra Argentina), “Gardel cada día canta mejor” (aunque esté muerto), “Diego es Dios” (aunque terminó más arruinado que cualquier humano…).
Respeto a Pekerman porque parece un profesional, no sólo un apasionado. Me hace sentir un poco mejor porque no sale como loco a putearse con todos –como otros DT caracterizados por volcar su frustración en una puteada. Se caracterizó siempre por el fair play con los juveniles. No veo a los pibes protestando ante una falta o yendo de a grupo a patotear al referí como en los tiempos de Diego, perdón… de Dios.
Hay un equipo. Todos cuentan, todos tienen un rol y se entienden. No dependen de un habilidoso para hacer un milagro y sacarle frutos.
Por eso les regalo este gol. No sé si para inmortalizarlo (como dicen en clarin.com) pero brilló. Porque demuestra que las cosas se pueden hacer bien. De buena fe, sin engaños.
Que trabajando en equipo somos más. Sino miren los casi 30 toques antes de llegar al arco.
Porque no necesitamos de un ídolo perfecto que nos salve de nuestras propias cagadas. Porque rezar a un Dios (sea religioso, el presidente de turno o un jugador de fútbol habilidoso) para que nos libre de todos los males es infantil.
Argentina está llena de recursos le falta dejar de lado las vivezas y empezar a trabajar en equipo. Como esa frase con la cara de Gardel “no me lloren… crezcan”.
Por eso prefiero el toque de los mortales que ser inmortalizados como el país que, para hacer goles, necesita de la mano de un Dios.

Thursday, June 08, 2006

Yo discrimino, ¿Y usted?


La palabra discriminación está de moda.

Si bien siempre hubieron prejuicios, diferencias y abusos; en los tiempos que vivimos el tema se ha convertido en un mandato, en una suerte de ideología.
Desde que el hombre es hombre (o mujer para que nadie se ofenda) que existen diferencias entre las personas. Y esa ha sido la base de la convivencia. Aprender a estar con personas que son –básicamente- distintas a mí.

Lo contrario es la intolerancia. La intolerancia es la base de la discriminación mal entendida.

Mi punto es que discriminar no es malo como nos quieren hacer creer. Aquellos que quieren regularnos a través de leyes escritas o no. Que quieren que no pensemos como adultos, y buscan limitar nuestra capacidad de elegir, de tomar decisiones.

En vez de enseñarnos a respetar a los demás –por ser distintos- y en esa diferencia aprender, comparar, etc. nos imponen una creencia: discriminar está mal, la gente que discrimina está fuera de la tendencia de la modernidad, ser moderno es no discriminar.

Obviamente la NO-discriminación tiene una intención positiva: proteger a los débiles de los abusos de los “poderosos”.

El problema es cuando caemos en la trampa. Y hacemos de nuestros actos, una postura para quedar bien con el discurso social. Como bien señala mi amigo Gonzalo, miren las fotos de los Directorios de grandes empresas americanas: siempre hay un negro, una mujer y un oriental… Cumplen con la imagen de ser una empresa que no discrimina. Ahora, que sepan respetar las diferencias…

Los que manejan el significado de las cosas, nos hacen creer que la palabra discriminar es algo negativo. Qué logran: que adoptemos la posición de defender las minorías (negros, extranjeros, gays, etc. etc.) desde lo aparente. (la paradoja es que hay tantas minorías que ya no hay mayorías… )

En realidad logran que perdamos la parte positiva de discriminar: discernir, seleccionar, preferir, diferenciar, premiar, etc. etc. Todos estos conceptos positivos que son parte de esa misma palabra.

Porque si vamos a la definición del diccionario: “discriminar es darle un trato preferencial a una persona por sobre otra”. Es distinguir a alguien. De hecho premiar al que gana un partido de tenis o al mejor promedio, también es discriminar… O si voy a cenar con Moira y no con los chicos, los estoy discriminando…

La cara oculta de esta moralidad llamada No-discriminación es que termina transformando a las personas en víctimas. Y por querer proteger a unos, termina protegiendo a aquellos que entran en algunas de las variables de discriminación (edad, color de piel, sexo femenino, homosexualidad, enfermedad Terminal, etc. etc.). Cualquiera se puede amparar en este aparente privilegio.

Y en vez de fomentar la competitividad promediamos para abajo. Porque los “protegidos” terminan abusando. Entonces una persona incompetente no puede ser despedida porque tiene más de 40 años. Ahora la incompetencia no tiene nada que ver con la edad. Pero se usa a la edad como una excusa.
Entonces los aprovechadores, se ponen a esperar porque –especula- “si me hacen algo demando por discriminación” (sexual, racial, etárea, la que se te ocurra).

Creo que hay correr los títulos de moda y evaluar a cada persona por su capacidad y no por su condición. Hay gente joven capaz y gente joven incompetente. Hay gente homosexual muy inteligente y otros que son uno más del montón. Hay mujeres que manejan una compañía mejor que cualquier hombre y otras que no saben manejarse.

La paradoja es que la ley de discriminación no discrimina, en a quién hay que proteger.

Es como el caso de los fumadores. Se les debe dar 4 breaks de cinco minutos por día porque no pueden no fumar, sino se los dan, estarían siendo imparciales. Ahora, nadie dice qué pasa con los no fumadores que son más y deben trabajar esos 20 minutos de más por día, por qué no se les da el derecho a un descanso para respirar aire puro?

Para seguir con la polémica, no estoy a favor de proteger a los débiles. Es una forma de fomentar su “debilidad”. Hay que darle herramientas (o sea enseñarles a pescar y no regalar el pescado, que es la fácil… lavamos la culpa y a otra cosa).

Pero claro –desde el punto de vista de un gobernante- siempre es más fácil manipular gente débil que fuerte…

Sí, estoy claro en que hay que regular los abusos de los fuertes o grandes. Pero también hay que exigir.

En estos lares la discriminación es como una palabra mágica. Le metés presión a un empleado vago y enseguida te dice “me estás acosando”. Le exigís (dedicación, calidad, iniciativa, etc) y te dice “me estás discriminado”. Y sigo. Felicitás a uno por hacer las cosas bien y le dás más responsabilidades y él que no se esfuerza te acusa de discriminarlo porque a él no lo estás premiando.

Yo discrimino, digo en el título de este post.

Sí, porque elijo con qué personas me gusta estar. Porque elijo a dónde me gusta ir a comer y a dónde no vuelvo ni aunque sea gratis. Porque elegí a una mujer para que sea mi compañera y no a otra. Porque me interesan ciertos deportes y otros no. Porque hay vinos que me gustan y otro no tanto.

Discriminar, en el buen sentido de la palabra, es un acto inteligente.
Significa entender las diferencias y elegir qué es lo que a uno más le gusta, qué es lo que prefiere tanto, como lo que no. Y ser tolerante. Y punto.

Hay un dicho que reza: los extremos se juntan. Los países comunistas quisieron vestir a todos de igual manera, que comieran lo mismo, que pensaran igual. O sea que no discriminaran, sino que siguieran las reglas impuestas.

El extremo capitalista te fija pautas de comportamiento, moda y costumbres. Te invita a no discriminar, porque pensar distinto es malo. Entonces a través de una cultura del miedo, de promediar para bajo hacen que todos vivan un sueño de vida igual, con el mismo auto, la misma casa, etc. etc. (ver película American Beauty). Logrando que la gente responda como autómatas y no discrimine. Una vez más, que sigan pautas en vez de definir qué tipo de vida quieren. Así son más fáciles de manipular.

Por eso vuelvo y pregunto: Yo discrimino, ¿y usted?

Friday, June 02, 2006

Somos cubanos, somos buena gente...
















Era la segunda noche de camping en Isla de Mona. Amanecer de un día maravilloso. Al abrir la carpa para salir sólo se veía arena blanca y finita, un mar turquesa infinito y la ocasional compañía de una iguana de gran tamaño.

Esta vez para sorpresa nuestra -al ir al improvisada área de desayuno donde estaban los otros 20 buceadores que habían viajado con nosotros- un grupo de gente y niños se cobijaban bajo un gacebo.

Al oír el tono de sus voces caí en la cuenta de que eran cubanos. La pregunta inmediata es cómo llegaron a esta isla paradisíaca pero remota...

Isla de Mona es una reserva natural, no hay nadie que viva allí salvo personal estable que protege sus bellezas naturales. Pertenece a Puerto Rico y está a 3 horas de barco de la Isla principal de Puerto Rico. El cruce dicen es unos de los 3 más salvajes del mundo, el canal de la La Mona es donde confluyen el Oceáno Atlántico y el Mar Caribe creando fuerte corrientes submarinas y superficiales.

Charlando con un grupo de amigos, nos contaron lo que pasó. La noche del Domingo cuando ya habíamos terminado las cuatro buceadas que habíamos ido a hacer, un grupo se quedó de joda tomando cerveza (Que claramente habían indicado que no se podía introducir alcohol en la Reserva...) Con Moi que nos habíamos dedicado a otros juegos ya hacía rato que dormíamos. Sería la una y media de la mañana cuando este grupo de 4 ó 5 que estaban celebrando las últimas botellas de cerveza, que vieron sorprendidos un grupo de personas irrumpir en la playa de imprevisto.
"Somos cubanos, somos buena gente, no nos hagan nada..." Fue lo primero que escucharon. De inmediato entendieron que eran prófugos del régimen castrista que habían escapado.
Al haber tocado suelo americano pueden solicitar asilo político (todo el que escapa de Cuba es considera por USA como perseguido político). Ahora bien, si los atrapan en el agua, los devuelven y si son dominicanos también. Suena discriminatorio pero es así, la parte positiva del conflicto entre Estados Unidos y Fidel es que le abren las puertas para que los cubanos se vayan a hacer la América...

Y sino miren la foto del impresionante barco del US Coast Guard Service. Ustedes se preguntarán cómo pueden llegar con un bote a motor viajando desde Dominicana (ahora los cubanos se avivaron y en vez de ir a Miami viajan a Dominicana y de ahí a Isla de Mona....). La respuesta es simple. Los días que estuvimos allí desde que sale el sol hasta que cae, el barco con sus radares y equipo estaba siempre a la vista patrullando. Ahora cuando cae la noche ya no se lo ve más. Y cuándo es que llegan los cubanos... bingo !! De noche.
Así que no sé si es la solidaridad o una estrategia del gobierno americano para ir vaciándole la isla (de Cuba) a Fidel y quitarle poder. La noche anterior a nuestra llegada un contingente de 11 había llegado, la segunda noche llegaron 12. Hagan las cuentas en un año...
Por nuestro lado participamos de una experiencia que habíamos leído pero no es lo mismo que vivirla. Entre todos juntamos cosas. Moira les llevó frutas, otros comida, uno vendas. (Los pobres cubanos estaban todos cortados por el coral. El gentil dominicano que los llévó los tiró en medio de un arrecife sin advertirles).
Fuimos a Mona en busca de sorpresas bajo el agua, pero lo más sorpresivo lo encontramos en la superficie.

Monday, May 22, 2006

Acoso Sexual




Hey no se preocupen que no me tuvo a mí como víctima (estoy demasiado feo y viejo para eso).
Se trata de un caso real, de mucha trascendencia a pesar de que los medios de comunicación no le dieron la suficiente difusión.
Nos lo contaron en el curso de Rescue Divers (aprendiendo a rescatar a buceadores y etc en situaciones de peligro y etc etc.)
Pasó - remota posibilidad pero posible- que una señora de digamos 45 años cuya identidad mantendremos anónima (básicamente porque no tenemos sus datos) sufrió un accidente de buceo. Sí el buceo es un deporte de riesgo pero sin embargo la tasa de accidentes es muy baja. Pero cuando pasan las consecuencias son tan graves tanto para el rescatado/ accidentado como para el rescatador.
Entonces está señora sufrió un ataque (no de un tiburón sino de pánico) y dejó de respirar como se debe abajo y también arriba del agua y llegó a consecuencias peligrosas.
El rescatador (llamesmolo por ahora el héroe) aplicó respiración boca a boca, intento reanimación porque el pulso cardíaco era bajo y malo. Aplicó el desfibrilador (que es un aparato moderno que hace lo mismo que el electroshock pero con potencia controlada según las necesidades reales de la víctima. Como la víctima no reaccionaba, y él no encontraba el esternón para hacerle resucitación cardio pulmonar, tomó la decisión (en "caliente") de cortar su traje de neoprene y de baño (el de ella, obvio) para acceder a ese espacio delicado mitad cartílado mitad esperanza en donde aplicar la esperanzadora terapia.
Finalmente las manos "hábiles" del profanador lograron su cometido y la mujer volvió a la vida a respirar a cardiovascular y su corazón y etc nuevamente activos.
Estas cosas nos pueden pasar a cualquiera. Pero cualquiera no es un héroe. Pero bien -ustedes preguntarán - "qué carajo tiene que ver el título de acoso con un salvataje?". Los más ácidos estarán esperando algún "aprovechamiento" por parte de nuestro héroe, pero no?
Sorpresa.
La mujer no envió flores ni bombones de chocolate ni una foto autografiada a nuestro héroe.
Ni siquiera un gracias oral o mucho menos por escrito.
Sí le escribió pero algo más contundente: al valiente muchacho le llegó una demanda judicial.
Así , por qué?
Bueno, simplemente por haberla expuesto públicamente, por haberla hecho pasar vergüenza y/o humillado, mostrado sus senos a media humanidad (él y un par de pelotudos con un poco de sentido humanitario...).
Qué motivó la demanda, no lo sé.
Quizás que el rescatista se limitó sólo a salvarla en vez de reparar en sus senos.
Quizás que el héroe no le acomodó las tetas para la foto posterior.
Quizás que reparó en que los pechos no eran tan robustos como los que su sugerente traje de baño inducía.

Reflexiono sobre el cuerpo en el mundo de hoy y se me ocurren 3 tipos.
El cuerpo físico (la máquina) que es el que miran los médicos, para ellos la anatomía es tan excitante como una caldera para un calderista.
El cuerpo psicológico o imaginario (del deseo), el que disfrutan o aman los amantes.
El cuerpo social (la imagen) aquel que es el que otros miran o admiran. El que preparamos para agradar pero no queremos ni que sea una máquina que los médicos o calderistas hagan funcionar ni pareciera -mucha gente- no quiere que se lo "amen".

Una vez más quedó demostrada que en una sociedad como la actual, la imagen reina. Es preferible que te vean en traje de baño pero muerta que mostrar las tetas al volver a la vida.

Así que ya saben si ven a alguien a punto de morir no piensen en rescatarlo preocupénse que luzca un buen peinado para la foto !!!!!!

Thursday, May 18, 2006

Aspiradora submarina


No, no se trata de un nuevo aparato electrónico.
Es la experiencia que tuvimos hace unos días para hacer nuestra –pequeña- contribución al medio ambiente.

Organizada por Scuba Dogs (www.scubadogs.net ) -un club de buceo con perfil ambientalista al que estamos asociados- se trató de una limpieza profunda de la playa de Escambrón en una zona céntrica y a la vez turística de San Juan.

La campaña se llama pesca del pez basura. Justamente porque a veces se ven tanta basura que se confunde con los peces. Pero además por la gran amenaza que representa cierta basura que terminan funcionando como trampa para muchos animales submarinos.

Moi y yo participamos junto a otros 10 buzos. Estuvimos sumergidos un par de horas rescatando los rastros de humanidad en el fondo del celeste océano. En la superficie un par de amigos –Sofi y Fede – en el kayak con tristan y fausto recogían las cosas que íbamos sacando para llevarlas a la costa para su posterior procesamiento, reciclado o destrucción.

Fue una experiencia muy linda y a la vez divertida. También una excusa para bucear un poco que nunca está de más.
Sacamos el equivalente a 3 mochilas llenas de basura. Entre los hallazgos podemos concluir que los tomadores de Budweiser definitivamente son los más sucios (80% de las latas de cerveza extraídas, correspondían a esa marca). También sacamos botellas, plásticos, restos de equipo de snorkeling, latas, restos de redes o tanzas de pesca, etc etc. Alguno nos ganó: sacó una goma de un auto de abajo del agua.

En definitiva, no deja de sorprenderme cómo la gente puede ser tan sucia y descuidada. Será que como el mar no les costó nada, que para qué cuidarlo que hay tanto. O que –como hay tanta aficción al basket- juegan a encestar la basura y los de mala puntería terminan involuntariamente arrojando su supuesta pelota al mar.

Lamentablemente, la convocatoria no fue tan grande. Y me sorprende que entre los puertorriqueños, estábamos nosotros un grupo de 6 argentinos más varios americanos, los que estábamos limpiando las playas que ensucian los puertorriqueños (extraña paradoja); cuando normalmente te hacen sentir que sos extranjero y no podés opinar de cosas que son “asuntos locales”.

Pero no me quejo, lo hice con mucho gusto y me siento bien de haber colaborado a mantener el lugar que disfrutamos tanto como playa como ámbito para bucear. Además de educar a los chicos desde pequeños a que sean limpios y responsables por el lugar en que les toca vivir.

Eso sí mientras volvíamos para subir el equipo de buceo al auto, tuve que taparle los ojos a Tristán. No quería que me preguntara por qué había una persona tirando un paquete de papas fritas justo cuando acababa de concluir la limpieza de playa. Para eso no tendría respuestas…

Crisis, qué crisis


Le robo el título a un viejo disco de Supertramp para hablar de la crisis de Puerto Rico que no se sabe si es real o no.

Hay signos claros de una crisis económica real: desempleo, inflación, fábricas que cierran porque se le han acabado los incentivos, deuda pública que ha subido hasta a USD $26,000 millones, mucha ineficiencia en un gobierno que emplea al 30% de la fuerza trabajadora y cuyos bonos han vuelto a ser degradados.

En síntesis, el gobierno no tiene financiación y empiezan las peleas para buscar soluciones: sales tax, impuesto a las corporaciones, impuesto bancario, etc, etc. Les suena conocido?

El gobernador –débil de propuestas y personalidad- se quiere enfrentar al partido opositor que domina el poder legislativo.

Ahora nunca se habla de re-estructurar, de sacrificio que es –lamentablemente- la única forma de salir de una crisis.

El gobernador más por un acto de imagen que por dureza, amenazó con cerrar el gobierno ya que no tenía con qué pagar los salarios. Y lo hizo… Los puntos suspensivos son porque el gobierno siguió operando y muchas agencia de gobierno también. Sí dejaron cesantes a 95.000 empleados públicos. Un montón desde el punto de vista de esas personas, una realidad concreta, de un presupuesto que no cierra.

Luego de peleas en donde los diarios hablaban de las soluciones y los dos partidos ridículamente peleando por si el sales tax debía ser del 5.9% o del 7% no llegaron a un acuerdo. Entonces 95.000 a la calle. Y eso ocupó la tapa de los diarios. Lo que era una batalla contra la mala administración se transformó (hábil manipulación política) en una búsqueda desesperada de que los empleados volvieran a sus puestos de trabajo.

Finalmente apareció un préstamo que no sabe bien cómo se va a pagar ya que parte se financiaría con un sales tax que nunca se aprobó, que nadie sabe cómo se aplicará ni de qué tasa será.

Eso sí los “pobres” empleados cobrarán full las dos semanas de cesanteados a pesar de que no las han trabajo, ni siquiera se mencionó que hagan horas extras para compensar.

Como me siento… mal. Porque una vez más triunfó la manipulación política sobre pensar en el bien común. Cualquier solución nos costará más a los que ya estamos pagando todos los impuestos.

Pero peor me siento pensando que la crisis está para quedarse. Y que acá no sólo no tienen la gimnasia (por tantos golpes recibidos) para anticipar una crisis, pero mucho menos para reaccionar.

Los lugares de vacaciones tienen todo reservado para el verano (julio), los cines rompieron récord y los restaurantes nunca se vaciaron a pesar de que todos hablaban de una crisis.

Podríamos decir que fue un simulacro de crisis. Mi interior me dice que taparon el sol con la mano, que no se sale de una crisis ni tan rápido ni sin sacrificios o costos políticos. Acá no saben lo que es ni lo uno ni lo otro.

Reportando en medio de esta olla a punto de estallar, me despido.

Thursday, May 04, 2006

Heaven and Hell vs. Cielo e Infierno

"Heaven is where the police are British, the cooks French, the mechanics German, the lovers Italian and it is all organised by
the Swiss.


Hell is where the
chefs are British, the mechanics French, the lovers Swiss, the
police German, and it is all organised by the Italians".


Leyendo http://asadodetira.blogspot.com/ recorrí la clásica frase que copié arriba, que describe muy bien las virtudes y falencias de los principales países europeos. Se me ocurrió, entonces, una versión más latinoamericana -es un primer ensayo- pero por algo se empieza:

" El Cielo es donde...
las playas son Puertorriqueñas,
el buceo es en Belize,
la calidad de vida de Canadá,
los asados y vinos son Argentinos
y Puerto Rico está organizado por los Americanos.

El Infierno es donde..

las playas son Canadienses,
el buceo es en Argentina,
la calidad de vida es la de Belize,
los asados y vinos son Americanos
y Puerto Rico está organizado por los Puertorriqueños ".

acepto sugerencias...

Monday, May 01, 2006

Teléfono pesetero

Acabo de ver un cartel pegado en un poste en la calle que dice "Teléfono Pesetero" y un nombre y número para llamar.
La paradoja es que aquí pesetero se le dice a la gente "avara/ amarreta... etc". Entonces me pregunto "qué será un teléfono pesetero?", aquel que te da menos minutos por llamada; o peor, el típico teléfono público que se traga las monedas...
Entonces digo, no. "Pesetero" debe venir de peseta que es la antigua moneda española (fueron los dueños de esta isla por muchos muchos años) pero que hoy se le dice peseta a la moneda de veinticinco centavos de dólar americano (los actuales dueños de esta isla). Entonces, claro, un teléfono pesetero es un teléfono público que debe funcionar con monedas de veinticinco centavos de dólar.
Esto me lleva a reflexionar sobre los juegos del idioma y cómo la mezcla de español, inglés y anglicismos han impactado tan fuerte por estas latitudes.
En muchos países se llama naranja a un cítrico redondo para hacer jugo fuente de vitamina C. Obvio que ese nombre tan original se lo puso un iluminado por su color... naranja. En Puerto Rico le dicen china. La pregunta es qué tiene que ver, pues bien en una época no tan lejana las "naranjas" venían en cajas (de importación) que decían China (su lugar de origen) así que les quedó el nombre de... china.
Pero volviendo a la influencia de la dualidad de origen, hay otros casos interesantes.
A una tormenta de gran porte que durará varios días le dicen "Baguada", si ustedes piensan cómo se dice "mal clima" en inglés: Bad Weather (se pronuncia bad güeder), ya hay solucionado un nuevo acertijo de la mezcla idiomática.
A personas de gran poder o con mucha influencia política se los denomina "cangrimanes", esta palabra es una derivación -otra vez, del idioma americano- de "Congress man", aludiendo a lo poderososo de los congresistas de Estados Unidos cuando se hicieron cargo de la Isla del Encanto al final del siglo 19.
Zafacón es una palabra muy divertida que representa al famoso cesto o -más popular- tacho de basura. Cuando los americanos llegaron a Puerto Rico, trajeron unos barriles metálicos para aceites que, una vez vacíos, eran usados para depositar la basura. En su exterior los marcaban con la leyenda "safety can" (que en español dirían algo así como "seiftican") pero que el hábito de los boricuas de "comerse" algunas letras y cambiar otras, terminó creando el nuevo término "zafacón"...
Si te dicen "te llamo para atrás", no te asustes que no te van a llamar hablando de espaldas. Te dicen que te devolverán la llamada. Esta es una traducción literal de "call you back", que en inglés significa te llamo de vuelta y no para atrás -otra acepción de Back.
De la misma manera, se utiliza la palabra "Janguear" -para decir ir de juerga o andar por ahí con amigos (deriva del inglés Hang-out ;) ; similiar es el verbo o anglo-neologismo "partisear" que es ir de fiesta (de party -fiesta - en inglés).
Así que si están tratando de hacer un call y el teléfono público resulta un pesetero que les traga su última peseta, plis echénlo al zafacón...